Urging our nation's leaders to end hunger
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Panorama General

“Cuando se está sumido en la pobreza, uno lucha por encontrar algo que se pueda controlar en la vida. Los alimentos representan el tipo de gasto que uno siente que puede controlar, aunque sea un poco. Le añadía agua al jugo de manzana de mi hija y a la fórmula, pero dejé de hacerlo cuando ella se tornó anémica. En esa ocasión sí que me asusté.” – Renee, Staunton, VA, Tomado del Reporte del Hambre del 2008, Instituto de Pan para el Mundo.

En un presupuesto de bajos recursos, a menudo lo más flexible son los alimentos. El alquiler, la transportación, el cuidado infantil y los servicios públicos son gastos fijos. Por lo tanto, lo único que tiene una familia que se encuentra en esta encrucijada para ahorrar son los alimentos.

El Presidente Obama y otras personas involucradas en el tema han establecido una meta para la erradicación del hambre infantil en los Estados Unidos para el año 2015. Un componente necesario para lograr esta meta es tener programas de nutrición infantil fuertes, como lo son el Programa de Nutrición para Mujeres, Infantes y Niños (WIC, por sus siglas en inglés) y desayunos y almuerzos en las escuelas.

Pero acabar con el hambre requiere esfuerzos mayores si se busca reducir la pobreza. La ayuda con alimentos a personas que sufren de hambre es vital, pero no suficiente.

Como lo demuestra la experiencia de Renee, las causas para el hambre infantil en los Estados Unidos tienen sus orígenes en la pobreza y la falta de oportunidades. Los padres que ganan bajos  salarios, luchan por sobrevivir y alimentar a sus hijos. Las familias de escasos recursos viven al borde del precipicio financiero. Si el automóvil se descompone, o se enferma un niño, si la calefacción deja de funcionar, o si el padre queda sin trabajo, la familia se ve en problemas. Cualquiera de estas cosas podría resultar en la diferencia entre tener suficientes alimentos en la mesa o carecer de los mismos.

La pobreza nos forza a tomar medidas drásticas, como lo es diluir la fórmula infantil para hacer que rinda más.

En el 2010, los miembros de Pan para el Mundo urgirán al Congreso a que adopte cambios en la política fiscal de los Estados Unidos para beneficiar a las familias de escasos recursos. Pero, ¿qué tiene que ver el crédito fiscal con el hambre?
Este año, los impuestos formarán parte de los puntos principales en la agenda del Congreso debido a que varias medidas sobre impuestos federales aprobadas en años recientes expirarán. En medio del debate acerca de qué impuestos cambiar y cuáles renovar, podrían llegar a pasarse por alto las necesidades de las personas de escasos recursos.

Nuestra Ofrenda de Cartas instará al Congreso a reforzar los créditos sobre impuestos clave que pueden hacer una gran diferencia para los trabajadores de escasos recursos y sus familias. El código fiscal tiene muchos incentivos que estimulan a los contribuyentes a tomar ciertas decisiones fiscales, como lo son ahorrar para el retiro, obtener una educación universitaria o comprar una casa. Sin embargo, muchos de esos créditos se encuentran fuera del alcance de los trabajadores de escasos recursos, quienes a menudo carecen de los recursos para la planificación financiera a largo alcance o las inversiones. El Crédito por Ingreso del Trabajo (EITC—por sus siglas en inglés) fue establecido en 1975 con el propósito de ayudar a las familias de escasos recursos a poder retener una mayor cantidad de sus precarios ingresos. El EITC es un crédito sobre impuestos reembolsable dirigido principalmente a las familias con uno o dos niños. De acuerdo con el estudio efectuado en el año 2006 por la Institución Brookings, el EITC provee para sacar más niños del nivel de pobreza que cualquier otro programa gubernamental. En el 2005, más de 22 millones de hogares solicitaron para recibir el EITC y recibieron un promedio de $1,864. Como resultado, se estima que aproximadamente 5 millones de personas, incluyendo 2.6 millones de niños, salieron del nivel de pobreza.

A pesar de la efectividad de este programa tan simple, el mismo podría resultar en mayor ayuda para las familias de escasos recursos. Por ejemplo, la cantidad del crédito no aumenta para las familias que tienen más de dos niños, a pesar de que su nivel de pobreza es aun mayor. En adición, solicitar el EITC es complicado, lo cual trae como resultado que la mayoría de las familias elegibles necesiten utilizar servicios comerciales en la preparación de su declaración de  impuestos. Esto significa que las personas que solicitan el EITC tienen que pagar cientos de dólares anualmente—dinero necesario para el sostenimiento de sus familias—para la preparación de la declaración de impuestos y otros cargos incurridos al presentarlos electrónicamente. Los contribuyentes también se ven tentados debido a la urgencia de sus necesidades inmediatas a entregar una gran cantidad de sus reembolsos para obtener Préstamos de Reembolsos Anticipados de Impuestos—préstamos a corto plazo pero con intereses altos basados en el reembolso que se espera reciba la persona que está llenando su declaración de impuestos.

Otro crédito, el Crédito Tributario por Hijo, tiene un valor de hasta $1,000 por cada niño menor de 17 años reclamado en la declaración de impuestos de un trabajador. El mismo provee anualmente aproximadamente $50 mil millones en subsidios para familias con niños. Hasta hace poco, este crédito no estaba disponible para familias con ingresos menores a $11,300, lo que significa que aproximadamente 10 millones de niños vivían en la pobreza, sin poder beneficiarse de dicho crédito. Deseamos asegurarnos que las mejoras recientes continúen más allá de su fecha de expiración en el 2010.

En el 2005, la mitad de todos los niños afroamericanos, el 46 por ciento de todos los niños hispanos y el 18 por ciento de todos los niños de la raza blanca vivían en familias que no tenían derecho del todo o solamente derecho a recibir una cantidad menor que la cantidad total del crédito.

Instamos al Congreso a efectuar mejoras al Crédito por Ingreso del Trabajo (EITC—por sus siglas en inglés) y al Crédito Tributario por Hijo.

Deseamos expandir la elegibilidad para el EITC y para el Crédito Tributario por Hijo, y simplificar ambos para que sean más fáciles de utilizar.

También buscaremos fondos adicionales para la Ayuda Voluntaria con el Impuesto Sobre Ingresos (VITA—por sus siglas en inglés), la cual provee educación financiera y preparación gratuita de la declaración de impuestos a personas de escasos recursos.

Esta Ofrenda de Cartas ayudará a aquéllos que promulgan leyes a comprender que la erradicación del hambre infantil requiere una extensa variedad de políticas que traten con el tema de la pobreza, así como buenos programas de nutrición dirigidos a niños y familias de escasos recursos.

¿La meta final? Menos familias y, por ende, niños que se vayan a la cama hambrientos cada noche.

 

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