Urging our nation's leaders to end hunger
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Declaración sobre inmigración de Bread for the World

Washington, DC, July 1, 2011

Para poder reformar nuestra poca funcional política migratoria, debemos primero aceptar la conexión entre la pobreza y la falta de equidad social en América Latina, y la inmigración no autorizada hacia los Estados Unidos. Una eficiente reforma de nuestro sistema migratorio debe incluir a los países generadores de emigrantes para resolver la inmigración no autorizada en su lugar de origen.

La inmigración no autorizada es un fenómeno internacional. Ningún país por sí solo tiene la solución. Los contribuyentes estadounidenses han gastado 90,000 millones de dólares en los últimos 10 años sin que exista evidencia de que esta inversión redujo significativamente la inmigración.

El enfoque único en la frontera ha creado un nudo táctico y político. Una discusión más constructiva sobre la política migratoria estadounidense debe atacar las dos causas de la migración: la pobreza y la falta de equidad social en América Latina, primero, y después la oferta de trabajos en los Estados Unidos que los ciudadanos evitan y que los inmigrantes gustosamente aceptan. El debate sobre más vigilancia fronteriza es secundario.

Las reformas al sistema de inmigración estadounidense deben incluir el desarrollo económico de América Latina, particularmente en el ámbito rural de México y Centroamérica. Algunos gobiernos latinoamericanos deben ser parte de este proceso. Como un primer paso hacia integrar el desarrollo y la política de inmigración, la comunidad estadounidense debe reconocer la conexión entre la pobreza y la inmigración no autorizada e incluir la reducción de presiones migratorias como parte de su agenda con estas naciones.

Actualmente, la política estadounidense para promover el desarrollo de México se enfoca principalmente en la ayuda militar y policial, no en la reducción de la pobreza que reduciría la presión para emigrar.

No existe un énfasis en nuestra agenda para el desarrollo en reducir las presiones migratorias en México, a pesar de que México es la fuente de aproximadamente el 60 por ciento de los inmigrantes no autorizados en los Estados Unidos. El gobierno mexicano ha sido igualmente inefectivo en generar los empleos que sus ciudadanos necesitan para salir de la pobreza y subsistir en sus lugares de origen. Casi la mitad de los mexicanos en el ámbito rural vive en la pobreza y el 25 por ciento vive en la pobreza extrema, lo cual provoca que muchos campesinos abandonen el campo y traten de proveer el sustento para sus familias yéndose a trabajar a los Estados Unidos.

Estados Unidos debe abrazar una estrategia más internacional tocante a su reforma migratoria, instruyendo a sus agencias de asistencia extranjera que trabajan en regiones generadoras de emigrantes para que incluyan los factores de la migración en sus programas de desarrollo. Solo analizando el tema de la migración a través del lente del desarrollo internacional podremos resolver la principal motivación de la gente que decide emigrar a lugares con más oportunidades: la pobreza.

 


Pan para el Mundo es una voz cristiana que colectivamente pide a los líderes de nuestra nación que eliminen el hambre en este país y en el extranjero.

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Fito Moreno, Interim Media Relations Manager, 202-688-1138

 

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