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Pan para el Mundo

Que Queremos Lograr en al 2009

El mundo ha cambiado dramáticamente en los pasados 50 años. Pero la manera en la cual nuestro país reparte la asistencia a las naciones más pobres del mundo continúa siendo dirigida por el Acta de Asistencia Internacional de 1961. En el 2009, los miembros de Pan para el Mundo instarán al Congreso a revisar la asistencia internacional de los Estados Unidos para que la misma sea más efectiva en la reducción de la pobreza.

Las oportunidades y retos a los que nos enfrentamos en la actualidad requieren un nuevo enfoque al desarrollo mundial. Al reenfocar y reajustar nuestra ayuda, y al eliminar las ineficiencias que por años la han plagado, podríamos aumentar la ayuda estadounidense a las personas pobres y que padecen de hambre alrededor del mundo, aun en un tiempo de limitaciones fiscales. La reforma mejorará el apoyo de los Estados Unidos para el progreso contra la pobreza mundial en años por venir.

En el 2009, un nuevo Presidente estadounidense y un nuevo Congreso presentan una rara oportunidad para hacer que la asistencia internacional sea más eficiente y en el proceso mejorar la posición de los Estados Unidos ante otros países. La asistencia prestada por los Estados Unidos ha ayudado a reducir las muertes infantiles, ha aumentado la matrícula escolar y reducido la incidencia de SIDA. Sin embargo, más vidas pueden ser salvadas si se revisa la asistencia internacional. Menos niños morirán de hambre y los padres podrán alimentar a sus familias en años por venir. Una mejor asistencia internacional también significa menos desperdicio y mejor utilización de nuestro dinero.

Al presente, la política y los programas de desarrollo mundial de nuestro gobierno están diseminados en por lo menos 12 departamentos, 25 diferentes agencias y casi 60 oficinas gubernamentales. Un sistema de asistencia internacional más eficiente—con mejor coordinación, mayor responsabilidad y más claridad—significa que la gente recibiría ayuda más rápidamente y con mayor efectividad.

Deseamos que los Estados Unidos sean un líder en la creación de un mundo mejor y más seguro. Para hacer eso, la política internacional de los Estados Unidos debe elevar el desarrollo mundial para que el mismo juegue un papel más prominente, juntamente con la defensa y la diplomacia.

Le estamos pidiendo al Congreso que pase legislación que refuerce la habilidad de los Estados Unidos para promover el desarrollo mundial, que fomente el crecimiento económico en los países con bajos ingresos y que apoyen los esfuerzos de las personas pobres para dejar atrás una vida de hambre y de pobreza.

Instaremos al nuevo Congreso y administración a que eleve el desarrollo mundial convirtiéndolo en una prioridad de la política internacional de los Estados Unidos con el propósito de restaurar el papel de los Estados Unidos en el mundo y fortalecer la seguridad nacional del país. Estaremos pidiéndole al Congreso y a la administración que tracen un nuevo curso para la asistencia internacional de los Estados Unidos que abarque los siguientes principios:

  • Convertir la reducción de la pobreza en la meta primaria de la asistencia internacional de los Estados Unidos.
  • Desarrollar una estrategia nacional para el desarrollo mundial coordinado desde los niveles más altos del gobierno.
  • Proveer ayuda confiable y flexible en asociación con los países receptores para llenar sus metas de desarrollo a largo plazo.
  • Proveer oportunidades para que estos países y comunidades copartícipes participen en el desarrollo de prioridades y programas de ayuda.
  • Enfocar la ayuda en los resultados, con metas y objetivos apreciables, incluyendo sistemas de responsabilidad fiscal ante el Congreso y el pueblo estadounidense.
  • Alinear la política estadounidense de asistencia, comercio, migración, energía y medio ambiente para que funcione en conjunto y de esa manera promover un desarrollo mundial sostenible que reduzca la pobreza.
  • Coordinar más estrechamente con otros donantes internacionales para reducir la duplicación de programas y cargas enfrentadas por los gobiernos de los países que reciben la ayuda.

El esfuerzo por reformar la asistencia internacional con toda probabilidad tomará más de un año en ser completado. Pero para que los Estados Unidos puedan seguir el curso correcto, necesitamos comenzar en el 2009. A continuación algunos puntos de referencia que podrían mostrarnos el progreso logrado. Algunos de éstos deberán ser alcanzados para finales del 2009.

  • Audiencias congresionales acerca de métodos para la reforma de asistencia internacional.
  • Nombramiento de un Administrador de USAID que comparta alguna o todas las metas y principios de Pan para el Mundo.
  • Una carta a ser firmada que circule en el Congreso, la cual abarque la mayor parte o todos los principios de Pan para el Mundo.
  • Una directriz presidencial que requiera una mejor coordinación de la asistencia internacional de los Estados Unidos y coloque la atención en el desarrollo de la toma de decisiones de políticas internacionales.
  • La introducción de una Resolución Congresional bipartidista que apoye las metas y principios de Pan para el Mundo.
  • Conversaciones sustanciales (ejemplo: principios, estructuras, presupuestos, personal) entre la Administración y el Congreso, acerca de nuevos métodos de enfoque para la asistencia internacional y el desarrollo mundial.
  • El nombramiento de una persona o grupo de alto rango que formule una estrategia nacional para el desarrollo mundial y/o asistencia internacional.
  • La coordinación y cooperación de la Cámara y el Senado en la redacción de una nueva Ley de Asistencia Internacional.
  • La introducción de legislación en ambas cámaras del Congreso que represente un consenso emergente en lo referente a un nuevo enfoque en el desarrollo mundial y en la asistencia internacional de los Estados Unidos.
  • Aprobación de legislación que marque un nuevo curso para el desarrollo mundial y la asistencia internacional de los Estados Unidos.

Como cristianos, sabemos que la paz es algo más que la ausencia de guerra. La misma requiere edificar relaciones fuertes y saludables; requiere que personas y comunidades trabajen aunadas y arduamente en la provisión de una mejor vida para sus hijos; requiere que se remuevan barreras que impiden la dignidad y la realización humana. Ese es el trabajo de la asistencia internacional de los Estados Unidos y la meta del desarrollo mundial. Esa es nuestra oportunidad y nuestro desafío.

Para obtener más información acerca de la gran diferencia que la asistencia para el desarrollo efectivo puede hacer, continúe leyendo.

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