Ofrenda de Cartas de 2016: Sobrevivir y Sobresalir

Cada año, Pan para el Mundo urge a los líderes electos en Washington, DC para que ayuden a las personas de nuestra nación y del mundo a poder alimentar a sus familias y sacarlas de la pobreza. 

El evento de la Ofrenda de Cartas — cuando personas de tu iglesia, recinto universitario o grupo se sientan juntas con el propósito de escribirles a los miembros del Congreso acerca de asuntos específicos — es una herramienta efectiva que ayuda a darle forma a la respuesta de nuestro gobierno al problema del hambre.

Ofrenda de Cartas de 2016: Sobrevivir y Sobresalir

¿De Qué Se Trata La Ofrenda De Cartas 2016?

La erradicación del hambre es mucho más que la sola provisión de suficientes alimentos y calorías para cada persona. Además de que una persona necesita suficientes alimentos para vivir una vida activa, es importante recordar que también existe la necesidad de que ingiera los alimentos correctos, si es que su alimentación habrá de redundar en buena nutrición. Una dieta que cubra todos los grupos alimentarios, rica en vitaminas y minerales es crucial para la salud, el crecimiento y la fuerza tanto de los cuerpos como de las mentes.

Colocar el enfoque en las mujeres y los niños pequeños es importante debido a que estos grupos son los más vulnerables al hambre y la desnutrición.

Aproximadamente la mitad de los pequeños agricultores son mujeres, con tasas más altas en los países en desarrollo. Eso significa que en las áreas rurales de Asia, África y América Latina, la mayoría de la gente involucrada en la agricultura de subsistencia con el propósito de alimentarse a sí mismos y alimentar a sus familias son mujeres. Ser un pequeño agricultor a menudo significa vivir al límite. Cambios en el clima, un desastre natural o aun los límites de lo que puede ser cultivado en un pequeño lote de tierra puede limitar tanto la cantidad como la calidad de los alimentos que una familia ingiere. Esto a su vez puede ser devastador para una mujer y su familia.

Las mujeres también son las personas principalmente encargadas, dentro de una familia, del cuidado de los niños. El análisis del Instituto de Pan para el Mundo demuestra que la provisión de una buena nutrición a los niños temprano en la vida, comenzando desde que están en el vientre, los beneficia en varias maneras a lo largo de sus vidas. Estudios demuestran que la desnutrición durante los primeros meses de la vida de un niño puede afectar su desarrollo físico y cognitivo, y aumentar los riesgos de enfermedades durante la niñez y más tarde en la vida. Como resultado, el costo de la desnutrición es muy alto en términos de cuidados de salud, preparación escolar, cantidad de educación y pérdida en la productividad y los ingresos.

En resumen, Pan para el Mundo cree que la buena nutrición es una manera clave de combatir el hambre y que la buena nutrición, y el alimentarse bien, son el camino hacia la buena salud y hacia una vida activa y próspera.

Las mujeres están muriendo a causa de sociedades que todavía no han tomado la decisión de que vale la pena salvar sus vidas.

Mahmoud Fathalla, antiguo director de la Federación internacional de obstetras y ginecólogos

Malnutrition is a contributing factor to preventable maternal and infant mortality rates.  Photo: Joe Molieri in Zambia / Bread for the World

Aprende Sobre el Tema

A diferencia de las estadísticas prevalecientes en 1990, en la actualidad 17,000 niños más tendrán la oportunidad de vivir y 650 madres adicionales podrán sobrevivir el parto alrededor del mundo cada día de este año. Los niños están sobreviviendo una tasa nunca antes vista. Desde la década de los 80, los Estados Unidos han encabezado los esfuerzos a nivel mundial para mejorar la supervivencia infantil. Los países en desarrollo con economías en aumento están ahora mejor equipados para invertir en sus propios sistemas de salud, acelerando la supervivencia de las madres y los niños.

Sin embargo, el hambre y la desnutrición todavía continúan siendo uno de los factores principales en las muertes prevenibles. La respetada revista médica británica The Lancet reportó en abril de 2014 que: “Las altas tasas de desnutrición son la base de más del 45% de las muertes de niños menores de 5 años y un factor significativo en la mortalidad materna”. De hecho, aunque la tasa de muertes infantiles y maternas ha decrecido rápidamente desde 1990, los dos Objetivos de Desarrollo del Milenio que trataban con la salud de las madres y los niños (Núm. 4: La reducción de la mortalidad infantil; y Núm. 5: Mejorar la salud materna) no fueron alcanzados antes de que los objetivos expiraran el año pasado.

El mundo está posicionado para redoblar el progreso en cuanto a la nutrición y la salud de las mujeres y los niños. En el 2015, los países miembros de las Naciones Unidas adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como los sucesores de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Los primeros tres ODS tratan con este problema de frente:

  • Objetivo 1: Erradicar la pobreza en todas sus formas en todas partes.
  • Objetivo 2: Erradicar el hambre, alcanzar la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y promover la agricultura sostenible.
  • Objetivo 3: Asegurar vidas saludables y promover el bienestar para todos en todas las edades.

El tercer objetivo incluye metas para la reducción de la mortalidad materna a nivel mundial y para erradicar las muertes infantiles prevenibles.

Bread for the World members meet with their elected officials each year at Lobby Day. Photo: Joe Molieri / Bread for the World

Tome Acción

Es posible mejorar la nutrición y la salud de las madres y los niños, y lograr un avance en la erradicación total del hambre. Esto se debe al impresionante progreso efectuado en el desarrollo económico durante los pasados 25 años, el compromiso y los objetivos establecidos por la comunidad internacional (incluyendo el gobierno de los Estados Unidos), mejores herramientas, tecnologías y tratos para incrementar la capacidad en países y comunidades, y la ardua labor de personas en las comunidades.

Sabemos cuán importante es la buena nutrición para la supervivencia de las madres y los niños y para la mejoría de la salud y la productividad del individuo. Esto coloca el fundamento para el futuro de los niños. El Congreso de los Estados Unidos puede y necesita tomar un papel importante.

El Congreso necesita aumentar los fondos a por lo menos 230 millones de dólares para los programas de nutrición materno-infantiles. El aumento tendría lugar en la cuenta de salud mundial de las asignaciones para las operaciones extranjeras del Departamento de Estado.

El Congreso deberá asumir su lugar y trabajar hacia la consecución de este objetivo. Además, deberá ver la nutrición de las madres y los niños como una inversión a largo plazo en las vidas, la economía y seguridad tanto de los demás países como del nuestro. El Congreso deberá establecer un amplio apoyo bipartito para esto tanto en la Cámara como en el Senado y continuar apoyando el liderazgo de los Estados Unidos en esta área.

Escribe al Congreso

Scriptures speak to the role and responsibility of leaders in caring for poor people (Psalm 72; Jeremiah 22; Proverbs 31:8-9). Photo: Laura Pohl/Bread for the World

Una Reflexión Bíblica

Al principio mismo de las Escrituras, escuchamos que fuimos creados a imagen de Dios (Génesis 1:27). A través de la Biblia, escuchamos que somos preciosos para Dios. Nuestras vidas son verdaderamente un regalo de Dios y a través de nuestros esfuerzos, Dios cuida de todos aquellos que comparten el don de la vida.

Sin embargo, trágicamente la vida de muchas mujeres y niños termina temprano, ya que mueren innecesariamente. Una mujer muere cada dos minutos como consecuencia de complicaciones del embarazo o durante el parto. A pesar del gran progreso que se ha logrado, un niño muere cada cinco segundos y a menudo las mayores causas de las muertes son enfermedades prevenibles y la desnutrición. Muchos de los niños que sobreviven sufren de problemas de atrofia del desarrollo, lo cual resulta en problemas de salud a lo largo de la vida y en daños irreversibles en su desarrollo físico y cognitivo.

Isaías al igual que otros profetas desafiaron a Israel y nos desafían a nosotros en la actualidad, a practicar la “adoración correcta”. La adoración que Dios desea es que busquemos la justicia y compartamos nuestro pan con el hambriento (Isaías 56-58). En los evangelios de Mateo y Lucas, vemos cómo María y José protegieron y cuidaron del pequeño Jesús. Más tarde en los Evangelios, Jesús repetidamente sana a las personas que sufren de enfermedades (Lucas 4:40, 41 y 6:17-19). En respuesta a la petición persistente y de la extraordinaria fe de la mujer gentil, Jesús sana a su hija (Marcos 7:24-30).

Hoy, nosotros seguimos la directriz de Jesús al cuidar de las personas vulnerables en nuestro mundo, especialmente a las nuevas madres y sus niños pequeños. Aproximadamente la mitad de las muertes infantiles antes de los 5 años ocurren como consecuencia de la desnutrición. Poner fin a esta tragedia innecesaria requiere mejoras continuas en la nutrición de la mujer y de los niños durante los primeros 1,000 días desde el momento del embarazo hasta el segundo cumpleaños del niño.

Al salvar las vidas de mujeres y niños, le damos vida a la oración que Jesús nos enseñó acerca de que la voluntad de Dios fuera hecha en el cielo, así también como en la tierra, y que todos tuvieran el pan nuestro de cada día (Lucas 11:1-4). En Isaías 65:17-23, escuchamos que Dios dice: “Crearé nuevos cielos y nueva tierra…no habrá más allí niño que muera de pocos días…no trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición”. Al unir nuestros esfuerzos para ayudar a las madres y a los niños a sobrevivir y prosperar, formamos parte de la visión de Dios para un mundo en el que el pueblo no tenga ya hambre ni sed (véase Apocalipsis 7:16).

Para lograr esta nueva realidad, necesitamos involucrarnos en la propugnación. Debemos exhortar a los líderes de nuestra nación a apoyar programas que ayuden a que las madres y los infantes sobrevivan el parto y la niñez temprana, para que puedan desarrollarse.

 

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    A brief examination of the biblical approach to health as a hunger issue.

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    Remarks delivered October 1, 2017 at Duke University Chapel in Chapel Hill in North Carolina.

    Thank you for inviting me to preach here at Duke University Chapel. And I especially want to thank the Bread for the World members who have come this morning.

    Bruce Puckett urged...

  • Bread Newsletter January 2016

    In this issue: Another Great Year for Bread; Catholics Begin Observance of Holy Year of Mercy; Serving on ‘God’s Wave Length’ for 39 Years; and more.
     

For Advocacy

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    For new and current Bread grassroots hunger activists.

    Ideal as a starter toolkit for new Bread activists or as a set of updates for current activists.

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    Unnecessarily long prison sentences, combined with the lack of rehabilitative programs for people in prison, exacerbate hunger, poverty, and existing inequalities.

    Overly harsh mandatory minimum prison sentences have contributed to the rapid increase of our country’s prison population. The...

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