Dios ve, escucha y proclama libertad y esperanza a aquellos afectados por el hambre, la pobreza y la opresión.
A través del Antiguo Testamento, Dios ve, escucha y responde al clamor de las personas que experimentan la pobreza y son vulnerables a la explotación y la violencia (Éxodo 2:23-25; Levítico 25; Deuteronomio 24:19-22; Isaías 3:13-15). Las Escrituras nos muestran al Señor defendiendo la causa de aquellos que son oprimidos y proveyendo para aquellos afectados por el hambre y la pobreza (Salmo 146:5-9; Salmo 72; Proverbios 22).
Jesús vino al mundo en circunstancias humildes (Lucas 2:7) en cumplimiento de las profecías de Isaías, para predicar las buenas nuevas a aquellos afectados por la pobreza, proclamando libertad a los prisioneros, dando vista a los ciegos y libertad a los oprimidos (Isaías 61:1, 2; Mateo 11:2-6; Lucas 4:18-21).
Oremos,
Dios de Libertad.
Ayúdanos a confiar en tu palabra que nos dice
que estás del lado de aquellos que son afectados por el hambre, la pobreza y la opresión,
aquellos que enfrentamos la explotación y la violencia.
Danos el valor para actuar con fe y confianza en ti.
En el nombre de Jesús oramos.
Amén
Este correo electrónico es parte de una serie de reflexiones que forman parte del recurso Base Bíblica para Abogar por Acabar con el Hambre de Pan para el Mundo.
Únase a nuestra comunidad de Oraciones para Poner Fin al Hambre